PEDRILLO


PEDRO RECENA PERALES

Cuando todavía no se practicaba el fútbol en Bailén, hubo varios aficionados que se interesaron en que Bailén tuviese un campo de fútbol y un equipo que representara a nuestra localidad. Una vez conseguidas ambas cosas, los ciudadanos de la época comenzaron a seguir con atención las evoluciones de nuestros deportistas hasta engancharse definitivamente a este deporte. Este fue el inicio, a raíz de aquí fueron saliendo legendarios futbolistas, que con el paso de los años pasaron a la historia futbolística bailenense.

Uno de ellos fue un joven llamado popularmente por los aficionados Pedrillo, pequeño de estatura, que con su buen hacer revolucionó el fútbol de Bailén desde finales de los años veinte hasta los primeros años de la década de los cuarenta.

Pedro Recena Palomares, el jugador más popular de nuestra cantera en estos años, nació en Bailén,  en la calle El Prado, el 12 de diciembre de 1.912 y falleció en la calle Jaén, donde vivió la mayor parte de su vida, el día 12 de diciembre del año 1.988. Era el menor de cuatro hermanos y, pese a los años difíciles de su infancia por aquello de que todos tenían que trabajar para el sostenimiento de su casa, pronto sintió el gusanillo del fútbol; practicaba este deporte, con gran afición, en los pocos ratos libres que tenía, cuando se lo permitía su trabajo en la construcción del Pantano del Rumblar,  distante de su casa unos doce kilómetros, a donde diariamente se desplazaba andando por la mañana, para regresar por la tarde de la misma forma.

Conocía a Pedrillo por ser de Bailén. Persona mayor, de pequeña estatura, muy respetado y admirado por todo el vecindario, mis amigos y conocidos comentaban todo lo que significaba este hombre dentro del fútbol bailenense, hablaban y no paraban de alabar a este gran deportista, dejándome una grata impresión. Quería conocerle personalmente para que me hablara de su vida deportiva, de sus aficiones y de su opinión general sobre el fútbol.

El día que entrevisté por primera vez a Pedrillo fue el 14 de julio del año 1.976, en el programa radiofónico de Radio Jaén. SER., Bailén en Fiestas. Como invitado al programa habló de nuestras fiestas de julio y de su trayectoria deportiva a lo largo de tantos años. Ese día entendí por qué este hombre era tan querido y respetado en nuestro pueblo; aprecié su sencillez y me sorprendió su gran conocimiento del mundo del fútbol, lo mucho que sabía y entendía de este deporte. En ese momento observé lo que significaba Pedrillo para Bailén y los bailenenses. Mientras dialogaba observaba que ante mí estaba un líder, un maestro del fútbol, en definitiva una buena persona. Comprendí por qué algunos comentaristas de la época que me precedieron a lo largo de los años lo trataban con cariño y esmero, reconociéndole en sus informaciones la labor desarrollada a lo largo de su andadura deportiva.

La primera vez que Pedrillo vio un partido de fútbol fue en la “Fuente de la Espiga”, en el famoso campo del infierno, llamado así por el humo de los hornos de las cerámicas. Jugaba un equipo de Linares frente al Bailén F.C. y el resultado fue favorable a nuestros colores por un 3-0; ya ha llovido desde entonces, ese partido de fútbol se jugó a principio de los años veinte.

Me decía Pedrillo en aquella entrevista, muy nostálgico, que el mejor y más grande fue Samitier, aquél célebre jugador de fútbol que militara en el Barcelona y posteriormente en el Real Madrid. A nivel local los que más le gustaban eran sus excompañeros Godino y Paquito El Pintor, y más recientemente Pepillo.

En una entrevista publicada en la revista Bailén festivo, el día 30 de junio del año 1.932, el popular “medio centro” del Bailén F.C. decía que para él los aplausos eran una inmensa alegría que le animaba a jugar con más fe y con más coraje. El entrevistador se despedía de Pedrillo, destacándole cariñosamente como “el héroe futbolero en miniatura, por lo pequeño que era, modesto en sus aspiraciones y grande, muy grande en el difícil deporte del balón”.

Pedrillo comenzó a jugar al fútbol muy joven, en el año 1.928, y desde sus inicios consiguió una gran popularidad que mantuvo hasta el día de su muerte. Siempre se caracterizó como persona sencilla y modesta, y esta sencillez, denominador común durante toda su vida, le hizo ser siempre querido y respetado en todo Bailén.

A una de mis preguntas sobre cuál era su verdadera demarcación en un rectángulo  de fútbol, me indicaba que el lugar donde se encontraba más cómodo era de medio centro, hoy pivote, y su pequeña estatura no era ningún handicap para llevar las riendas de su equipo repartiendo juego a todos sus compañeros. Tal era la magnitud del juego de este personaje que los aficionados a coro le cantaban “Pedrillo, Pedrillo, que saltas más que un grillo”, palabras emocionadas que, con mucha nostalgia, pronunciaba aquel día 14 de julio de 1.976 en las ondas de Radio Jaén.

Junto a Pedrillo jugaban, entre otros, hombres legendarios como Calzada, Quesada, Arévalo, Godino, Martín, los hermanos Liañez, Paquito El Pintor, Linares, Picón, Reco, creo que todos ellos ya desaparecidos, que escribieron grandes páginas dentro del deporte de Bailén.

Los tiempos han cambiado, los sistemas también, las nuevas tácticas “no le iban” a Pedrillo, siempre contándome anécdotas de aquellos años gloriosos de su Bailén F.C. En definitiva, tuve el privilegio de recoger la información de un maestro para quien el mundo del fútbol no tenía secretos.

Pedro Recena Perales “Pedrillo”, la figura más popular del fútbol local de los años treinta, era la estrella del equipo, su pequeña estatura le hacía tener una extraordinaria movilidad en el medio centro, conduciendo con sabiduría a sus compañeros en busca de la victoria.